domingo, 8 de abril de 2012

Jung .Mandalas




 "el espejo de la sabiduría"

,"......... en el libro de Jakob Boehme sobre el alma. Es enteramente visible allí que se trata de un sistema psicocósmico con una fuerte trama cristiana. Lo llama él "el ojo filosófico"2 o "el espejo de la sabiduría", con lo que se da a entender manifiestamente una summa del saber secreto. En su mayor parte, los mandalas tienen forma de flor, cruz o rueda, con una clara propensión al cuatro, que recuerda la tetraktys pitagórica, el número básico. Sehallan también tales mandalas, como diseños en arena para usos rituales, entre los indios pueblos......".

 
":::Cuando mis pacientes esbozan tales imágenes, ello no ocurre
naturalmente por sugestión, pues tales imágenes fueron hechas antes de que me fuera conocido su significado o su relación con las prácticas del Este, que entonces ignoraba yo por completo. Nacían en forma enteramente espontánea, y de dos fuentes. Una fuente es lo inconsciente,que engendra tales fantasías espontáneamente; la otra fuente es la vida, que vivida con la devoción más plena da un presentimiento del sí mismo, de la esencia individual. La percepción de la última fuente se expresa en el dibujo; la primera fuente obliga a un darse a la vida. Pues, totalmente en concordancia con la concepción oriental, el símbolo mandálico no sólo es expresión sino que también tiene efecto."
"...............Antiquísimos efectos mágicos se asocian con ese símbolo, pues desciende originalmente del círculo protector", del "circulo encantado", cuya magia se ha conservado en innumerables usos ....."

Espacio sagrado:
"La imagen tiene el objeto manifiesto de trazar un sulcus
primigenius, un surco mágico alrededor del centro, el templum o el temenos (recinto sacro) de la personalidad más íntima para impedir la "efluxión" o rechazar apotropéyicamente la distracción por lo externo.

Las prácticas mágicas no son otra cosa que proyecciones del acontecer anímico, que hallan aquí su reaplicación sobre el alma, obrando como una especie de encantamiento de la propia personalidad; es decir, un retrotraer, sostenido y facilitado por medio del proceder gráfico, de la atención o, mejor dicho, de la participación, a un recinto sacro interno que es origen y meta del alma, y que contiene esa unidad de vida y
conciencia primero tenida, perdida luego y que ha de encontrarse
nuevamente." 

El secreto de la For de Oro , Jung y Wilhelm

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